Somos El conejo de la luna, un proyecto de cerámica nacido del encuentro entre el arte, las letras y el amor por la cultura del litoral. Detrás de cada pieza estamos María Celeste Oesquer y Diego Gómez, una pareja de artistas que trabaja con el barro como materia sensible y como lenguaje.
Creamos objetos cerámicos utilitarios pensados para acompañar la vida cotidiana. Piezas que invitan a detenerse, a habitar el momento y a construir un vínculo afectivo con los objetos que nos rodean. Cada diseño se inspira en relatos, mitos, curiosidades y paisajes de nuestra región, donde lo real y lo maravilloso conviven.
Cada pieza es trabajada y pintada a mano y presenta variaciones propias del trabajo artesanal. Entendemos la cerámica como un proceso que requiere tiempo, cuidado y escucha; una práctica ancestral que nos enseña a ir más lento en un mundo que empuja al consumo rápido y al descarte.
Creemos en los objetos con alma, en la poesía que puede habitar lo cotidiano y en la posibilidad de crear lazos duraderos con aquello que usamos todos los días.
El conejo de la luna es una invitación a llevar a casa un objeto habitado, hecho de barro, de historias y de calma.
